Planta RSU, turbinas eólicas y paneles solares

Fuente y foto: thearchipielagopress.co  Fecha: noviembre 13 de 2019 turbinas

A pesar de generar una de las energías más costosas del país, a base de plantas diesel que obliga a Ecopetrol a desembolsar mensualmente un subsidio del 40 por ciento sobre el combustible para evitar que las facturas de los usuarios sean impagables, la condición insular de San Andrés y Providencia le dan un enorme potencial generador de energías renovables que apenas se empiezan a explorar y desarrollar.

Y es justamente esa condición insular que además de dejarla con un gran potencial de aprovechamiento energético, también le impide acceder a energía más barata por ser zona no interconectada; situación que no solo genera alto costo del kilovatio hora ($850), frente al resto del país ($450), sino que también causa una gran contaminación por las emisiones al aire por la quema del diesel.

Para reducir las emisiones y bajar costos, el Ministerio de Energía al renovar por otros 20 años el contrato de generación de energía para los 22 mil usuarios del servicio en el Archipiélago, le impuso a la Sociedad Productora de Energía de San Andrés y Providencia (Sopesa) la obligación de construir una planta de generación de residuos sólidos urbanos, Planta RSU, para producir un mega de energía y ayudar a reducir la gigantesca montaña de basuras del relleno sanitario, ubicado a un lado de la central de generación eléctrica. La otra obligación es la de instalar turbinas de generación eólica, que aún espera autorizaciones ambientales y la aprobación de la comunidad étnica en una Consulta Previa.

La Planta RSU ya está construida pero espera que el Departamento concesione el aprovechamiento del relleno sanitario para empezar a quemar la montaña de basuras y generar electricidad para reducir la producción térmica.
Según un estudio sobre fuentes alternas de generación de energía de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica, Sopesa construirá un parque de generación eólico de 7,5 MW de capacidad instalada, con cinco aerogeneradores para una producción de energía eléctrica de 10 GWh al año.

Para ello ya se viene haciendo control para la medición de los vientos presentados en la isla, en una torre arriostrada de 60 m, para la medición de vientos, instalada en el sur de la isla en el sector de Bowie Bay, la cual se encuentra en servicio desde el 2010. Por esta vía se podría producir 8% de la energía de las Islas, según ha explicado recientemente Iván Salcedo, gerente de Sopesa.

Pero la aspiración de los isleños es que no solo sean cinco turbinas, sino que se instale todo un parque eólico al sur de la isla donde hay fuertes vientos que podrían producir una gran capacidad generadora para depender mucho menos de la energía térmica. Esto teniendo en cuenta que San Andrés es según estudios adelantados por diferentes universidades y autoridades del sector, una promesa en términos de energía eólica y solar. Las fuertes brisas que soplan en San Andrés y Providencia, y otras regiones de Colombia muestran la enorme reserva eólica, pero también con enormes posibilidades energéticas solares en el Magdalena, San Andrés y Providencia y La Guajira, que además tiene el primer parque de generación eólica.

La más entusiasta con el uso de energías renovables es la ex directora de la Corporación Ambiental, Coralina, June Marie Mow Robinson, quien a través de su entidad Fundación Providence, presentó una propuesta para la implementación de un parque eólico que produzca energías alternativas para consumo de los usuarios.

Mow Robinson dijo que una de las alternativas que se está desaprovechando es la implementación de paneles solares que pueden ser instalados en cubiertas de techo de gran dimensión, como la del aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla, la Gobernación, el Sena, Cámara de Comercio, la Policía Nacional, los mega colegios, que son estructuras ideales para instalar paneles solares que contribuyan a la recuperación de esta energía y producción limpia y más económica, y son muy pocos días que no tenemos sol”.

En consonancia con esto, el Ministerio de Energía trabaja en la instalación de paneles solares en diferentes entidades como el ICBF, el SENA en Providencia; el Radar y la sede administrativa de las Fuerza Aérea Colombiana (FAC), el Infotep, Marina Stereo (Armada Nacional), la Institución Educativa Sagrada Familia en San Andrés, entre otras instituciones. “Con el programa Be Energy, le estamos apostando de manera integral a contribuir a la mitigación del cambio climático y a aumentar el ahorro de los habitantes”, dijo la ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, para impulsar esta transición hacia las fuentes no convencionales de energía en el Archipiélago, donde la mayor parte de la energía que se consume es generada a través de diésel. Por medio de esta iniciativa se buscará reducir cerca de 26 mil toneladas de CO2, lo que equivale a la siembra de 10 mil árboles.

Pero además de los vientos, el intenso sol y las montañas de basuras acumuladas durante años de vida útil del relleno sanitario, el inmenso mar del Archipiélago también tiene una gran potencialidad de generación de energía eléctrica y en el mar hay varios recursos que se pueden emplear con este fin, como las olas, las mareas, las corrientes y los gradientes térmico y salino, explicó el profesor Andrés Osorio Arias, director del Centro de Desarrollo e Innovación de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional en Medellín, quien afirmó en el Foro “Colombia: generador de Energía para América Latina”, realizado por la UN en convenio con Corferias, que si se implementa esa tecnología, se tendrán los desarrollos y las patentes para usarlos en las islas del Caribe que tienen las mismas necesidades, entonces nos podríamos convertir en exportadores de tecnología innovadora para energías renovables.

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