Fuente: larepublica.co  Fecha: Diciembre 14 de 2018

Un estudio realizado por la Dirección de Estudios Económicos del Departamento Nacional de Planeación (DNP) llegó a la conclusión que el cumplimiento del Acuerdo de París, que busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para mantener la temperatura global por debajo de los 2°C, es el mejor escenario para que, en el corto y mediano plazo, se desarrolle de manera eficiente y confiable el Sistema Interconectado Nacional (SIN).

El estudio encontró que, si se implementa el Acuerdo, se lograría un impulso hacia la transición energética.

Un camino es la adaptación con energéticos convencionales, como carbón y gas, complementado con mecanismo de captura, y la otra opción es el uso de fuentes renovables no convencionales como la generación solar y eólica. El documento señala que la decisión de tomar la segunda opción requiere análisis más detallados de costos y tecnologías disponibles, así como de costo-eficiencia.

Para Ricardo Ramírez, director general de la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme), el país tiene recursos limpios suficientes para la matriz energética, aunque hay que aprender a utilizarlos, desarrollarlos y transportarlos.

“En este Gobierno, vamos a tener una participación de por lo menos 1.500 MW nuevos en renovables no convencionales, y en el largo plazo tenemos un potencial inmenso, de por lo menos 10 veces más, e, incluso, podríamos trabajar solo con renovables”, señaló.

El trabajo del DNP es enfático en que el país debe ser consistente en la reducción de GEI y en la adaptación de la matriz energética, por lo que se recomienda construir un entorno que incentive las inversiones hacia esta dirección.

También sugiere que se definan criterios que permitan el avance tecnológico de los sistemas descentralizados de generación para autoconsumo y mecanismos que promuevan la eficiencia energética en la cadena de producción y en la gestión de la demanda, así como la incorporación del carbón en el impuesto al carbono.

Con el propósito de eliminar las barreras que impiden la consolidación de las generadoras renovables no convencionales en la matriz, el próximo año se llevará a cabo la primera subasta para estas fuentes. Según el viceministro de Energía, Diego Mesa, esta se hará en el primer trimestre por 500 MW de capacidad instalada.

“La idea es testear el mercado con esta primera subasta, que es más pequeña, y después ajustar los parámetros que creamos que van a hacer que las subastas puedan mejorar a futuro”, dijo, a lo que agregó que una segunda subasta es posible en el segundo semestre de 2019.

En caso de que el país no cumpla con el Acuerdo, el uso de fósiles continuaría en aumento, lo que aumentaría los GEI, que pueden disminuir los aportes hídricos afectando al SIN, ya que cerca de 70% de la matriz energética colombiana es de generación hídrica.

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