Movilidad eléctrica, frenazo en seco con reforma tributaria

Autor: Editorial Generamos Para: generamos.co Fecha: Noviembre 2 de 2018                     reforma

La reciente propuesta de Ley de financiamiento o reforma tributaria, presentada por el Gobierno Nacional, afecta el desarrollo de la industria de movilidad eléctrica en Colombia. En 2017, el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Comercio firmaron el decreto 1116 del 29 de junio de ese mismo año, en el cual se establecía la eliminación de aranceles para vehículos 100% eléctricos y una reducción al 5% de los aranceles para los vehículos híbridos. De ser aprobada la ley de financiamiento, estos aranceles crecerían al 18% para ambos casos.

Colombia lleva realizando un esfuerzo de crecimiento y fortalecimiento de esta industria desde los últimos 8 años, promoviendo políticas que faciliten el acceso a este tipo de vehículos. Así mismo, compañías como EPM y Celsia han aportado de manera importante a este sector, instalando puntos de carga en las grandes ciudades del país.

Este retroceso no solo afecta a la industria de vehículos eléctricos e híbridos, también tiene un impacto negativo sobre el desarrollo sostenible de Colombia y el medio amiente. Durante su campaña, el hoy presidente Iván Duque manifestó la necesidad del país de construir un crecimiento sostenible, en el que se debía cuidar el medio ambiente, impulsando sectores como el de la movilidad eléctrica. Esto se puede ver claramente en su propuesta de campaña número 142, en la que se establece:

“Tendremos compromiso nacional con la mitigación del cambio climático con mejor gestión de residuos y reducción de la huella de carbono con compromisos individuales, promoción de transportes limpios y con energías alternativas”.

El Conpes de Crecimiento Verde, desarrollado por el DNP, establece que para 2030 haya 600 mil vehículos eléctricos haciendo parte de la flota total en Colombia. Para 2017, el número de este tipo de vehículos era de 1.695. aunque la meta parece elevada, esta responde al crecimiento de la industria a nivel mundial y al potencial eléctrico del país. Sin embargo, los contenidos de la ley de financiamiento pueden entorpecer este proceso, elevando los costos de este tipo de vehículos.

En el mundo, por el contrario, cada vez hay más políticas amigables con la introducción de este tipo de vehículos en el mercado y en las calles. Por ejemplo, en Noruega, según sus planes de desarrollo, existe un plan para reducir a 0 la venta de vehículos a gasolina para el 2015. Para esto, ha eximido de todo tipo de impuestos la venta de vehículos eléctricos.

Así mismo, en Estados Unidos, el gobierno federal ofrece una serie de incentivos para la compra y venta de vehículos eléctricos. Por ejemplo, el IRS ofrece hasta 7.500 dólares de crédito por la compra de vehículos eléctricos que vayan a ser usados dentro del territorio de los Estados Unidos.

El crecimiento de la industria de los vehículos eléctricos es inminente, cada vez más países transforman su política en pro de esta causa. Colombia no se puede quedar atrás, porque esto sería desechar el camino que se ha recorrido por parte de empresas como Celsia y EPM. El gobierno debe incentivar la producción y venta de este tipo de vehículos si quiere cumplir con las metas de sostenibilidad.