Densidad y oscuridad.

Autor: Manuel Maiguashca – Ex viceministro de Minas y socio de la banca de inversión Cerrito Capital. Fecha: Octubre 27

Llegaron, una noche, a la plaza iluminada por reflectores potentes, varios sabios a discutir sobre el futuro de la matriz eléctrica. Se sentía la brisa que venía de los dos océanos a pesar de haber serpenteado por valles interandinos incrustados en muchas montañas.

El humanista joven dijo que el planeta necesita energías renovables.

-Son buenas, ayudan al planeta- dijo de manera vehemente mientras le alumbraba su teléfono móvil anunciando que había un nuevo “like” a su foto en Instagram.
Un filósofo viejo no entendía porque un tipo de energía tenía una calidad moral, pero se quedó callado. El economista lucía confundido. El político, escuchando los aplausos al unísono, apoyó al joven y se tomó una “selfie” con él. Un físico levantó la mano:

-Pero esas energías son caprichosas, requieren mucho espacio y este país tiene que aprovechar sus recursos. En una hectárea caben 100 MW de carbón, mientras que en el mismo espacio caben 4 MW de energía eólica. El carbón siempre está, es confiable, es más denso.-
Un abogado redactaba una demanda al físico ante la Procuraduría por fomentar energías sucias y otro pensaba que la población debía tener como derecho fundamental la energía buena, la limpia que era la renovable. Ninguno sabía de termodinámica ni de economía.
Los banqueros se miraron y llamaron a su casa matriz en Francia en donde les dijeron que no podían apoyar al físico. No se puede financiar al carbón, que eso se ve mal, hay que cumplir con los pactos internacionales. Uno de los banqueros pensó que el país es muy limpio y que absorbe emisiones de gases efecto invernadero en sus bosques, pero no fue capaz de revirar. El físico fue abucheado pero no se quedó callado.

-Entonces generemos energía con agua y aprovechemos las montañas y los ríos. Hagamos grandes represas, en este país llueve y hay espacio para esto.-
Los ambientalistas de la Fundación Sur-Sur-Norte-Vecinos de todos, proyectaron un video en donde la cúpula de una iglesia se asomaba en una inundación y alegaron que inundar hectáreas va contra el derecho a la espiritualidad y había que proteger los cultivos de papa y de maíz. Este país es agrícola, manifestaron. Hubo aplausos y los abogados asintieron porque es un derecho fundamental cultivar la tierra y tener iglesias secas. El político se tomó otra “selfie” con los miembros de la Fundación, todos con camisetas blancas.

-Pues lo más denso es la energía nuclear. Además es limpia, no tiene emisiones. En 4 gramos de uranio hay el equivalente en energía a 4 toneladas de carbón. Con eso resolvemos el problema por muchos siglos y no tocamos el carbón ni las montañas.- De nuevo el físico entusiasmado con el debate.
Aterrados, la agremiación de padres de familia, exclamó que esto era un atentado contra las nuevas generaciones. Que miedo las mutaciones, insectos carnívoros enormes y repollos envenenados. El mundo tiene ejemplos nefastos como Chernobyl y Fukushima. Eso es un disparate. El economista seguía confundido.

Un ingeniero observó al físico con algo de pesar y exclamó:
-Pues entonces generemos energía con pequeñas plantas de agua. Aprovechando las caídas naturales.-
Los abogados redactaron una demanda contra el ingeniero por atentar contra el derecho de los caudales ecológicos plenos, contra el camino de los peces, contra el paisaje de las quebradas cristalinas. –Esas represas cambian el hábitat, debe haber compensaciones a todos los habitantes del área.- Dijo un alcalde. Mientras tanto, el filósofo viejo pensaba en la vieja Atenas y las razones por las cuales la democracia directa había fracasado.

El experto en energía del gobierno y el ministro de energía dijeron:
-Necesitamos un poco de todo. Debemos importar gas natural con tiempo para que podamos gestionar este recurso que es importante y más limpio que el carbón, y poder impulsar las otras energías también.-
Los petroleros alzaron su voz: – Gas importado, pero si tenemos bastante local, eso no hace falta.-
Los industriales manifestaron: -Que bueno una planta de importación de gas pero que lo paguen los demás.-
El político se tomó foto con ambos y alzo un trino en su celular: “Colombia será líder en energías limpias y baratas. Y habrá gas venga de donde venga.”

Así, pues discutieron mucho tiempo los sabios. Al pasar de los años se cansaron de discutir y la plaza se apagó.

Muchos años después paseaba una pareja por la plaza.

-Mira amor, esa media luna parece la sonrisa del gato en esa película vieja de Alicia en el país de las maravillas.- Dijo el novio periodista.

-Y como el gato, desaparecerá.- Se abrazó a él su novia que era física.
En la plaza seguía un anciano confundido. Era el economista.